martes, 15 de julio de 2014

Moho

Tantas ideas despiadadas que acumulo en la sien.
Las mejores arremetidas que contengo por temor.
Mi artillería enmohecía por tanta saliva ociosa.

Los arrestos de este mísero corazón que te adora
se van a perder en algún lugar donde los borras
con tan solo la punta de tu delicado índice.

Tus labios como un hacha talan mi paisaje.
Dejan al descubierto mi torpeza y
sin querer he enmohecido tu recuerdo (otra vez).

Quisiera escribirte una canción (un 4 x 4)
pero has olvidado cómo bailar 1, 2, 3, 1, 2, 3
y estoy entumecido para mostrarte.

Tengo una mesa reservada para dos
justo donde quizá nos vimos una vez.
Ojalá recordaras las señas para llegar.

Tantas veces esquivé las balas de tu indiferencia
que casi me acorazaste contra tu metralla.
Pero me diste de beber cuando tuve sed.

Ahora simplemente sé que te tuve tan cerca
que por eso nunca pude verte bien.
Quisiera poder abrir los ojos una última vez.



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